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TPV de segunda mano o TPV en la nube: qué le compensa a un bar

· 6 min de lectura · isoMenú

Portada gráfica de isoMenú: un gráfico de barras sobre fondo negro verdoso con detalles en verde lima, con el titular del artículo

Con un TPV de segunda mano compras, sobre todo, el equipo: la pantalla, el ordenador, la impresora de tiques y el cajón. El programa es otra historia: que puedas usarlo depende de su licencia, de que el fabricante te deje ponerla a tu nombre y de que lo siga actualizando. Un TPV en la nube cambia esa compra por una cuota: no compras el programa, lo usas mientras pagas, y a cambio necesitas internet. A un bar le compensa una cosa u otra según el hardware que ya tenga y lo que le cueste quedarse sin soporte un sábado por la noche.

Qué compras de verdad con un TPV usado

Compras hardware, y el hardware es lo que mejor aguanta la segunda mano. Un TPV de hostelería es un conjunto de piezas que se pueden separar:

  • El terminal: un ordenador con pantalla táctil o un equipo todo en uno.
  • La impresora de tiques de la barra y, si la hay, la de cocina.
  • El cajón portamonedas, que puede ir conectado a la impresora para abrirse al cobrar.
  • El programa de TPV, con su licencia.

Las tres primeras son cosas físicas: puedes probarlas, ver en qué estado están y saber qué te llevas. La cuarta no se ve en la foto del anuncio, y es la que decide si el conjunto te sirve. Antes de pagar, separa el precio del equipo del precio del programa, aunque el vendedor te lo ofrezca todo junto.

La licencia: de quién es y si pasa a tu nombre

La pregunta clave es si la licencia del programa se puede pasar a tu nombre, y esa respuesta la da el fabricante, no quien te vende el equipo. Un programa de TPV instalado se usa con una licencia, y cada fabricante pone sus condiciones: puede ir ligada al equipo, al titular o a un contrato de mantenimiento. Antes de cerrar el trato, pide el nombre exacto del programa y su versión, y pregunta al fabricante:

  • ¿La licencia se puede pasar a un nuevo titular? ¿Tiene coste?
  • ¿Va ligada a este equipo o puedo instalarla en otro si se estropea?
  • ¿Esa versión sigue teniendo soporte y actualizaciones?
  • ¿Qué cuesta el mantenimiento a partir de ahora?

Si el fabricante te dice que la licencia no pasa a tu nombre, valora el lote solo por el hardware. Y pide que te lo entreguen sin los datos del negocio anterior: sus ventas, sus clientes y sus tiques no son tuyos.

Actualizaciones y soporte: lo que no viene en la caja

Un programa de TPV necesita actualizaciones y alguien a quien llamar cuando falla, y eso no se compra con el equipo. Con un TPV usado, comprueba tres cosas:

  • La versión del programa. Si el fabricante ya no la mantiene, los fallos que aparezcan no se van a corregir.
  • El sistema operativo. Mira qué versión lleva el ordenador y si sigue recibiendo actualizaciones de seguridad. Un equipo de caja conectado a internet y sin parches es un riesgo.
  • El soporte. ¿Quién te atiende si un sábado la impresora deja de imprimir? Si te lo vende otro bar, ese soporte no lo pone él: pregunta si hay un servicio técnico que lo cubra y cuánto cuesta.

Pregunta también por las copias de seguridad. En un TPV instalado, las ventas se guardan en ese equipo: si el disco falla y no hay copia reciente, se pierden. Es una tarea más que pasa a ser tuya.

Qué cambia con un TPV en la nube

Con un TPV en la nube no compras el programa: pagas una cuota mientras lo usas. El programa se abre en el navegador y tus datos se guardan en un servidor, no en el ordenador de la barra. Eso cambia el reparto de tareas:

  • Las actualizaciones las hace el proveedor en su servidor; no tienes que instalarlas equipo por equipo.
  • Tus ventas no dependen de un disco del local: si se rompe el ordenador de la barra, cambias de equipo y sigues.
  • No hay una licencia ligada a un equipo: lo que contratas es una cuenta.
  • Dependes de la conexión. Qué pasa si se va internet depende del proveedor: hay sistemas que siguen anotando y otros que se paran.

Lo que pierdes es la idea de «lo pago una vez y es mío». Lo que ganas es no tener que preocuparte de versiones, licencias ni copias. Para ver qué necesitas en el local, mira qué hace falta para usar un TPV en el navegador.

Qué hardware sí vale la pena comprar usado

Las piezas que mejor se reutilizan son las que no dependen de un programa concreto. Una impresora de tiques, un cajón o una pantalla pueden servirte con otro TPV si son compatibles; un terminal que solo funciona con el programa de su marca, no tanto. Antes de comprar, comprueba:

  • Impresora: el lenguaje de impresión que usa (por ejemplo, ESC/POS), cómo se conecta (USB o red) y si tu TPV la admite. Lo vemos en cómo elegir la impresora de cocina.
  • Cajón: si se conecta a la impresora y se abre al cobrar.
  • Pantalla u ordenador: que lleve un sistema y un navegador al día si vas a usar un TPV en la nube.
  • Estado: pantalla táctil sin zonas muertas, cabezal de impresión que no deje rayas y cuchilla que corte bien.

Si encuentras un lote con buena impresora y buen cajón a buen precio, puede compensar aunque el programa no te sirva: te quedas el hardware y pones encima el TPV que elijas.

Cómo comparar las dos opciones

Haz la cuenta a varios años y con lo mismo en los dos lados. En la opción de segunda mano, suma el precio del equipo, el cambio de titular de la licencia si lo hay, el mantenimiento o el soporte y lo que cueste reponer una pieza. En la opción en la nube, suma la cuota, los equipos que tengas que comprar y una conexión de respaldo si la quieres.

Y pon en la balanza lo que no tiene precio fijo: un servicio entero sin poder cobrar porque el programa falla y no hay nadie a quien llamar. Para el detalle de cada partida, mira cuánto cuesta un TPV para hostelería.

Cómo encaja isoMenú

isoMenú es un TPV para bar y restaurante que se usa en el navegador, así que puedes probarlo en la pantalla o el ordenador que ya tengas, nuevo o usado, siempre que su navegador esté al día. Para imprimir sin diálogos en varias impresoras de tiques, con cajón, se instala un pequeño programa (el puente) en un PC del local; también se puede imprimir desde el navegador.

No hay licencia que comprar: el TPV va en el plan Pro, a 32 € al mes + IVA, que incluye TPV, impresión en cocina y automatizaciones. Todos los planes empiezan con 14 días de prueba, sin tarjeta, y la prueba trae lo mismo que el plan Pro. La limitación, dicha claro: hoy el TPV funciona en la nube y, sin internet, el TPV se para. Tienes los planes en la página de precios.

Preguntas frecuentes

¿Se puede usar la licencia de un TPV de segunda mano?

Depende del fabricante del programa, no de quien vende el equipo. Pregúntale si la licencia se puede pasar a un nuevo titular, si va ligada a ese equipo y si esa versión sigue teniendo soporte. Si no pasa a tu nombre, valora el lote solo por el hardware.

¿Qué parte de un TPV usado merece la pena comprar?

El hardware que no depende de un programa concreto: la impresora de tiques, el cajón y la pantalla u ordenador, siempre que sean compatibles con el TPV que vayas a usar y estén en buen estado.

¿Puedo usar un TPV en la nube con un ordenador usado?

Sí, si el equipo tiene un navegador al día y conexión a internet. Pruébalo en ese mismo equipo antes del primer servicio. Con isoMenú, ten en cuenta que sin internet el TPV se para.

¿Cuánto cuesta el TPV de isoMenú?

El TPV va en el plan Pro, a 32 € al mes + IVA, con TPV, impresión en cocina y automatizaciones. Todos los planes empiezan con 14 días de prueba, sin tarjeta.

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