Impresora de cocina para restaurante: cómo elegirla y conectarla

Para la cocina de un restaurante necesitas una impresora de tiques que tu TPV sepa gobernar sin diálogos, colocada lejos del calor, conectada al equipo que la controla y con un plan para cuando falle. Si tienes varias partidas, lo importante no es cuántas impresoras compras, sino que cada comanda salga sola en la impresora de quien la prepara. Antes de comprar, comprueba con tu TPV qué impresoras y qué conexiones admite; si todavía estás eligiendo sistema, mira cómo elegir un TPV para tu restaurante.
Qué pedirle a una impresora de cocina
Lo primero es que tu TPV la entienda; después, que aguante el ritmo y el sitio. Antes de comprar, haz estas preguntas al vendedor y a quien te da el TPV:
- ¿Es compatible con mi TPV? Pide la lista de modelos o el lenguaje de impresión que usa (por ejemplo, ESC/POS) y que te confirmen tu modelo concreto.
- ¿Qué ancho de papel? Pregunta para qué ancho de rollo está preparada la impresión de tu TPV y compra la impresora y el papel para ese ancho.
- ¿Corta el papel sola? En el pase, una comanda que hay que arrancar a mano es una comanda que se rompe o se pierde.
- ¿Cómo se conecta? USB, red por cable o wifi. Lo decide el sitio donde va a estar (lo vemos abajo).
- ¿Cómo se comporta con calor y vapor? Una cocina no es una barra. Pregunta al fabricante por las condiciones de trabajo de ese modelo y por el papel que recomienda.
Y si la impresora es la de barra y va a abrir el cajón del dinero, pregunta también si tiene salida para cajón y si tu cajón es compatible con ella.
Dónde ponerla y cómo conectarla
El sitio manda. La impresora de cocina tiene que verse desde el pase, quedar a mano de quien recoge la comanda y estar lejos de la plancha, la freidora y el vapor del lavavajillas. Deja un rollo de repuesto al lado, no en el almacén.
Para la conexión, piensa en el equipo que la va a gobernar:
- Si va pegada al ordenador de la barra o del pase, el cable USB es lo más directo.
- Si la cocina está lejos del ordenador, un cable USB largo cruzando el local es un punto débil. Ahí tiene más sentido una impresora con conexión de red, si tu sistema la admite.
- El wifi es cómodo, pero en una cocina con muchos aparatos conviene probarlo en hora punta antes de fiarte.
Sea cual sea la conexión, etiqueta la impresora («Cocina», «Barra») y el cable: el día que falle, cualquiera del equipo sabrá cuál es cuál.
¿Una impresora por partida?
No necesariamente. Lo que necesitas es que cada línea de la comanda salga donde se prepara: las bebidas en barra y los platos en cocina, sin que nadie tenga que leer el papel y repartirlo a mano. Eso depende más del reparto que hace el TPV que del número de impresoras.
Una regla práctica: una impresora por cada sitio físico donde alguien prepara algo y no puede ver la impresora de otro. Si la plancha y los fríos están a dos metros, comparten. Si la barra está en otra punta, tiene la suya. Cada impresora de más es un punto más que puede fallar, así que no pongas más de las que vas a mirar. Cómo organizar el flujo de comandas entre sala, cocina y barra lo contamos en comandas de cocina: menos errores y menos esperas.
Antes del primer servicio
Una impresora nueva no se estrena un viernes por la noche. Haz estas pruebas con calma:
- Prueba de impresión desde el TPV en cada impresora, no desde el ordenador.
- Una comanda de prueba completa, con platos de cocina y bebidas, para ver que cada cosa sale donde toca.
- Un plato con modificadores («sin cebolla», un extra) para comprobar que se leen bien desde lejos.
- Apertura del cajón, si la de barra lo controla.
- Un fallo provocado: abre la tapa o quita el papel y mira cómo te enteras en el TPV y cómo se reimprime.
Qué hacer si la impresora se cae
Pasará: se acaba el papel, alguien desenchufa el ordenador o se cae la conexión. Lo que importa es que el equipo sepa qué hacer sin improvisar:
- Comprueba lo obvio por orden: papel, tapa, luz de error, cable y el ordenador que la gobierna.
- Reimprime lo que no salió desde el TPV, en vez de cantar la comanda de memoria.
- Ten una vía de respaldo: otra impresora del local que pueda sacar las comandas o una pantalla de cocina.
- Revisa qué pasa con las comandas viejas. Pregunta a tu TPV si, cuando la impresora vuelve, suelta de golpe todo lo atrasado o descarta lo que ya no sirve.
Y no olvides la conexión a internet si tu TPV está en la nube: si se cae, la impresión no es tu único problema. Conviene tener un respaldo de conexión pensado de antemano.
Cómo lo resuelve isoMenú
isoMenú es un TPV en el navegador e imprime de dos maneras. La sencilla es desde el navegador: vale con cualquier impresora con controlador y no hay que instalar nada, pero muestra el diálogo de imprimir y el cajón es poco fiable. La principal es el puente, un pequeño programa que se instala en un PC del local y habla ESC/POS con la impresora: imprime sin clics, abre el cajón y reparte a varias impresoras. La impresión desde el navegador está preparada para rollo de 80 mm. Más detalles en la sección de cocina e impresión.
- Puesta en marcha desde el navegador. El puente se empareja con un código corto que genera el TPV; desde el navegador eliges cuál de las impresoras que ve el puente es la de barra y cuál la de cocina, lanzas una prueba de impresión y abres el cajón sin ir al PC. Un mismo PC puede servir barra y cocina, y el puente solo hace conexiones de salida.
- Reparto por partidas. Asignas cada partida (plancha, fríos, barra…) a cocina o a barra y, desde ahí, la comanda se reparte sola según la partida de cada plato; lo que no encaja va al destino por defecto: nunca se pierde una línea. Sin ese reparto, la comanda entera sale por una sola impresora. Cuando una comanda se parte, cada papel dice a dónde ha ido el resto. El tique de venta, en cambio, no se reparte: sale entero por una sola impresora, la de barra o la de cocina, la que elijas.
- Si una impresora falla. Desde el navegador ves si el puente está conectado, cuántos trabajos hay pendientes o con error y los últimos que han salido, y puedes reintentar un trabajo fallido. Cada destino es un trabajo aparte: si falla barra y la reintentas, cocina no se reimprime.
- Nada de comandas fantasma. Una comanda de mesa caduca a los 30 minutos en la cola, porque una comanda vieja no sirve; la de un pedido web espera más, para no perderse si el PC del puente se apaga un rato. Y si todavía no tienes impresora de cocina, lo que va a cocina sale por la de barra.
Además, la pantalla de cocina muestra las comandas activas con su estado, por si prefieres combinarla con el papel. Lo que no hace isoMenú es funcionar sin internet: hoy el TPV funciona en la nube y, sin conexión, el TPV se para.
Preguntas frecuentes
¿Qué impresora de tickets necesito para el TPV de cocina?
Una impresora de tiques que tu TPV sepa gobernar, con el ancho de rollo para el que está preparada su impresión y, a ser posible, corte automático. Antes de comprar, pide que te confirmen que tu modelo concreto es compatible.
¿Es mejor conectar la impresora de cocina por USB o por red?
Depende de dónde esté. Si va pegada al ordenador que la gobierna, el USB es lo más directo; si la cocina está lejos, tiene más sentido una conexión de red, siempre que tu sistema la admita. El wifi conviene probarlo en hora punta antes de fiarte.
¿Necesito una impresora por cada partida de cocina?
No necesariamente. Lo que necesitas es que cada línea de la comanda salga donde se prepara. Pon una impresora por cada sitio físico donde alguien prepara algo y no ve la impresora de otro, y deja que el TPV reparta la comanda.
¿Qué hago si la impresora de cocina deja de imprimir en pleno servicio?
Revisa por orden el papel, la tapa, la luz de error, el cable y el ordenador que la gobierna, y reimprime desde el TPV lo que no salió. Ten pensada una vía de respaldo, como otra impresora o una pantalla de cocina.