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TPV para bar o cafetería: qué necesita un local pequeño

· 5 min de lectura · isoMenú

Portada gráfica de isoMenú: capas apiladas sobre fondo negro verdoso con detalles en verde lima, con el titular del artículo

Un bar o una cafetería necesitan un TPV que cobre rápido en la barra, que deje cuentas abiertas sin mesa, que lleve bien las bebidas con sus tamaños y que cuadre la caja al cerrar. Las salas, las reservas o los pedidos por internet vienen después si tu negocio vive de la barra. Comprueba esas cuatro cosas con tu equipo, en una hora punta de verdad, antes de decidir.

Rapidez en la barra: cobrar en pocos toques

En un bar, el TPV tiene que ir al ritmo de quien está detrás de la barra, no al revés. A primera hora sale un café tras otro y a mediodía las cañas van en rondas; si cada venta exige buscar en tres pantallas, se forma cola. Fíjate en esto cuando lo pruebes:

  • Lo más vendido, a un toque. El café con leche, la caña o el agua tienen que estar siempre a mano, sin navegar por categorías.
  • Tamaños en el mismo producto. Caña o doble, media o ración: mejor un producto con varios tamaños que diez productos casi iguales.
  • Cambios rápidos. «Con leche de avena», «sin hielo», «con tostada integral»: que se marquen en la línea y, si tienen precio, que lo sumen solos.
  • Botones grandes, pensados para tocar deprisa y con las manos ocupadas.

Cuentas abiertas sin mesa

En una barra, una cuenta puede no tener mesa: el cliente pide un café, luego otro, y paga al irse. El TPV tiene que dejarte abrir esa cuenta, ponerle un nombre para reconocerla («el del periódico», «Marta») y seguir añadiendo.

Comprueba también dos situaciones que en un bar pasan cada día. La primera: un grupo empieza de pie en la barra y luego se sienta, y su cuenta tiene que poder pasar a una mesa sin rehacerla. La segunda: alguien se va sin pagar o se olvida una cuenta abierta, y quieres enterarte antes del cierre, no al día siguiente.

Cobrar rápido y con cualquier método

El cobro tiene que ser un gesto: total a la vista, método de pago y listo. El TPV debe anotar si se cobró en efectivo, con tarjeta, con Bizum o con otro método, porque al cerrar vas a cuadrar cada uno por separado. Pregunta también si el programa se conecta con tu datáfono o si solo anota el método: el datáfono es otro contrato, con tu banco o tu entidad de pagos.

Y piensa en los grupos: cuando cuatro amigos pagan cada uno lo suyo, el TPV tiene que permitir cobros parciales sobre la misma cuenta sin descuadrar nada.

Bebidas y stock por unidades

En un bar, lo que se puede controlar con el TPV sin complicarse son las unidades cerradas: refrescos, botellines, aguas y envasados. Cada venta descuenta una unidad, y un mínimo de aviso te dice cuándo pedir. Lo que se sirve a granel, como la cerveza de barril o el vino por copas, necesita un recuento físico, no un contador de ventas.

No hace falta controlar todo desde el primer día: empieza por lo que más se vende y por lo que más se pierde. El método completo, con el mínimo, el recuento y qué hacer cuando no cuadra, está en cómo controlar el stock de un bar.

Si también sale comida de cocina

Si tu cafetería o tu bar tiene una plancha o una pequeña cocina para tostadas, bocadillos o raciones, lo que se cocina tiene que llegar solo a quien lo prepara, por impresora o por pantalla, mientras las bebidas se sirven directamente en la barra. Si el TPV no separa lo de cocina de lo de barra, alguien acaba cantando las comandas en voz alta.

Caja y cierre del día

Al cerrar, el TPV tiene que darte lo que debería haber en el cajón para compararlo con lo que hay. Eso exige abrir la caja con un fondo, anotar las entradas y salidas de dinero y cerrar con el efectivo contado, para ver el descuadre. En una barra donde se cobra mucho en efectivo, es lo que te dice si falta o sobra dinero. Lo explicamos paso a paso en cómo hacer el cierre de caja.

Para el resto de criterios, como la dependencia de internet o quién hizo cada cosa, mira cómo elegir un TPV para tu restaurante, y para el coste total, cuánto cuesta un TPV para hostelería.

Cómo resuelve isoMenú un bar o una cafetería

En el TPV de isoMenú, la sección «Pedidos» reúne lo que está abierto y no es de mesa, como las ventas rápidas que se dejan pendientes. A una cuenta le puedes poner un nombre a mano, y un pedido de barra se puede mover a una mesa cuando el grupo se sienta. Si un pedido de barra se queda abierto y sin cobrar, el TPV lo avisa pasada una hora, pero nunca lo anula solo.

Para ir rápido, el TPV ofrece accesos a los platos recientes y a los más vendidos, y cada producto puede tener varios tamaños. Las comandas admiten extras y modificadores: quitar un ingrediente, añadir uno con precio o elegir una opción.

El cobro se registra como efectivo, tarjeta, QR/Bizum u otro; el TPV anota el cobro, no es un datáfono. Se puede dividir la cuenta con cobros parciales, y no se puede cobrar sin caja abierta. El control de existencias es solo por unidades cerradas, pensado para bebidas y envasados: el stock se descuenta al cobrar, cada producto puede tener un mínimo de aviso y, al llegar a cero, se marca agotado.

Si hay plancha o cocina y asignas cada partida a cocina o a barra, al enviar la comanda cada línea sale por la impresora de su destino según la partida del plato. Y la caja se abre, se arquea y se cierra, con un cierre automático de seguridad a la hora que fije el local. Tienes todo en la página del TPV.

Preguntas frecuentes

¿Qué necesita un TPV para un bar pequeño?

Cobro rápido en la barra, con lo más vendido a un toque; cuentas abiertas sin mesa con un nombre; bebidas con varios tamaños; registro del método de pago de cada cobro; stock por unidades de lo envasado; y una caja con fondo, arqueo y cierre.

¿Puedo dejar una cuenta abierta en la barra sin mesa en isoMenú?

Sí. La sección «Pedidos» reúne lo que está abierto y no es de mesa, a la cuenta le puedes poner un nombre y, si el grupo se sienta, el pedido se mueve a una mesa. Si se queda abierto y sin cobrar, el TPV avisa pasada una hora, pero nunca lo anula solo.

¿El TPV de isoMenú controla el stock de bebidas?

Sí, por unidades cerradas, pensado para bebidas y envasados: el stock se descuenta al cobrar, cada producto puede tener un mínimo de aviso y, al llegar a cero, se marca agotado. No controla platos elaborados.

¿El TPV de isoMenú es un datáfono?

No. El cobro se registra como efectivo, tarjeta, QR/Bizum u otro: el TPV anota el cobro, pero el datáfono lo contratas con tu banco o tu entidad de pagos.

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