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Control de stock en un bar: bebidas y envasados sin sorpresas

· 5 min de lectura · isoMenú

Portada gráfica de isoMenú: tarjetas superpuestas sobre fondo negro verdoso con detalles en verde lima, con el titular del artículo

Para controlar el stock de un bar sin volverte loco, empieza por lo que se cuenta por unidades: refrescos, botellines, aguas, zumos y cualquier producto envasado. Ponles un stock y un mínimo de aviso, deja que se descuenten solos al cobrar y haz un recuento físico cada cierto tiempo para comparar. Lo que se sirve a granel o se elabora en cocina necesita otro método, y es mejor no mezclarlo.

Qué controlar por unidades y qué no

El control de stock que funciona en un bar es el de las unidades cerradas: lo que entra en una caja y sale de una en una. Una lata, un botellín, una botella de agua o una bolsa de patatas son fáciles de contar y cada venta descuenta exactamente una.

Otras cosas no encajan en ese esquema:

  • Lo que se sirve a granel o por copas: la cerveza de barril, el vino por copas o los combinados. Aquí la venta no descuenta una unidad entera, así que conviene controlarlo con el recuento físico de barriles y botellas, no con el contador de ventas.
  • Los platos elaborados: una tapa o un bocadillo llevan varios ingredientes. Su control es el de las raciones, el escandallo y las mermas, que contamos en escandallo y mermas.

Empezar solo por lo envasado tiene una ventaja: sabes de verdad cuánto vendes de cada bebida y dejas de pedir a ojo.

El stock mínimo: cuándo pedir

El stock mínimo es la cantidad a partir de la cual hay que reponer. No es una cifra universal: depende de lo que vendes y de cada cuánto te sirve el proveedor. Una forma sencilla de fijarlo es esta:

  1. Mira cuántas unidades de ese producto vendes en los días que pasan entre un pedido y su entrega.
  2. Súmale un margen para un día fuerte, que lo decides tú.
  3. Ese es tu mínimo. Cuando el stock baje de ahí, entra en el pedido siguiente.

Por ejemplo: imagina un refresco del que vendes unas cuarenta latas entre pedido y pedido. Si pones el mínimo en cincuenta, el aviso te llega antes de quedarte sin ellas un viernes. Revisa los mínimos cuando cambie la temporada: la terraza de verano no vende lo mismo que el invierno.

Cuándo se descuenta una unidad

Hay dos momentos posibles para descontar: cuando el camarero marca la bebida o cuando se cobra la cuenta. Descontar al cobrar tiene una ventaja clara: si una línea se anula antes de cobrar, no descuenta nada, y el stock refleja lo que de verdad se ha vendido.

Lo que el contador de ventas no ve son las salidas que no pasan por caja:

  • Roturas y botellas caducadas.
  • Invitaciones que no se marcan en el TPV.
  • Consumo del personal, si lo hay y no se registra.

La solución no es desconfiar: es acordar que todo lo que sale de la cámara se marca, aunque sea a precio cero o como ajuste. Lo que no se marca es exactamente lo que después aparecerá como diferencia.

El recuento físico y las diferencias

Cada cierto tiempo, por ejemplo una vez a la semana o al cerrar el mes, cuenta lo que hay de verdad en la cámara y en el almacén y compáralo con lo que dice el sistema. Las diferencias pequeñas son normales; las que se repiten en el mismo producto merecen una pregunta.

  • Cuenta siempre a la misma hora, por ejemplo antes de abrir, para que no haya ventas a medias.
  • Corrige el stock del sistema con el recuento real y apunta la diferencia.
  • Si un producto falta siempre, revisa si se está marcando como invitación, si hay roturas o si se cobra con otro botón.

Las diferencias de stock y las de caja pueden tener las mismas causas. Si quieres revisar las dos a la vez, mira cómo vigilar las anulaciones, los descuentos y las invitaciones.

Cuando llega a cero

Un producto que se acaba tiene que dejar de venderse en ese momento, en la barra y en la carta. Si el sistema lo marca como agotado al llegar a cero, deja de ofrecerse en la carta y en el comandero. Y cuando repones, tiene que volver a estar disponible sin que nadie se acuerde de desmarcarlo. Lo explicamos con más detalle en platos agotados.

Si un cliente devuelve un producto cerrado, decide si vuelve al stock: una botella sin abrir puede volver a venderse; una abierta, no.

Cómo lo lleva isoMenú

El inventario de isoMenú está pensado para unidades cerradas, como bebidas y envasados, no para platos elaborados ni materias primas. En cada producto activas el control de stock, pones las unidades que tienes y un mínimo de aviso. La lista de inventario te enseña qué productos están en su mínimo o por debajo y cuántos son.

El stock se descuenta al cobrar, solo de las líneas que no se han anulado, y en la misma operación del cobro. Al llegar a cero, el producto se marca agotado: sale de la carta pública y deja de salir en el comandero al abrir una comanda (en una pantalla que ya estaba abierta sigue apareciendo hasta que se vuelve a abrir). Si repones unidades de un producto controlado que estaba agotado, vuelve a estar disponible. Y al hacer un abono por una devolución puedes devolver esas unidades al stock. El inventario es una zona de gestión del TPV: en cuanto das de alta un encargado con PIN, solo entra quien se identifica con ese PIN; hasta entonces, entra la sesión del dueño.

Lo que no hace: no descuenta ingredientes de los platos, no lleva proveedores ni pedidos de compra y no calcula el coste de lo que vendes. Para eso necesitarás tu hoja de escandallo o tu proveedor habitual.

Preguntas frecuentes

¿Qué productos de un bar se pueden controlar por unidades?

Los que se venden en su envase cerrado: refrescos, botellines, aguas, zumos o aperitivos envasados. Lo que se sirve a granel o por copas, como la cerveza de barril o el vino por copas, se controla mejor con el recuento físico de barriles y botellas.

¿Cómo calculo el stock mínimo de una bebida?

Mira cuántas unidades vendes entre que haces un pedido y te llega, y súmale un margen para un día fuerte. Cuando el stock baje de esa cifra, el producto entra en el siguiente pedido. Revísalo cuando cambie la temporada.

¿Cada cuánto hay que hacer un recuento físico?

Con una frecuencia fija que puedas mantener, por ejemplo semanal o mensual, siempre a la misma hora y antes de abrir. Lo importante es comparar con lo que dice el sistema y apuntar las diferencias para ver si se repiten.

¿isoMenú controla el stock de los ingredientes de cocina?

No. El inventario de isoMenú es solo de unidades cerradas, como bebidas y envasados: se descuentan al cobrar y el producto se marca agotado al llegar a cero. No descuenta ingredientes de los platos elaborados.

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