Web para restaurante: qué debe tener para vender

La web de un restaurante tiene que responder en la primera pantalla del móvil a tres preguntas: qué tienes, cuánto cuesta y cómo lo consigo. Eso significa la carta con precios al día, el horario, la dirección con cómo llegar, una forma clara de pedir o de venir y un teléfono que funcione. Todo lo demás ayuda, pero si la carta está desactualizada o no se lee bien en el móvil, la web trabaja en tu contra. Y tiene que ir de la mano de tu ficha de Google.
Para qué sirve la web de un restaurante
Quien abre la web de un bar suele llegar con una intención: ha oído hablar de ti, te ha visto en el mapa o busca dónde comer en tu zona. Viene con tres preguntas: ¿qué tienen?, ¿cuánto cuesta? y ¿cómo lo consigo? La web existe para responderlas rápido y, si puede, para cerrar el pedido o la visita sin que tenga que llamar.
Ese es el criterio para decidir qué poner y qué quitar: si un elemento no ayuda a responder una de esas tres preguntas, sobra de la portada.
Lo imprescindible
1. La carta completa, con precios, y viva
Nada de «carta orientativa» ni de un PDF que hay que descargar. Categorías, platos, precios y alérgenos en una página que se lee con el pulgar. Y viva: si has subido el precio del menú o has quitado un plato, la web tiene que reflejarlo el mismo día. Si además vendes para llevar, recuerda que los alérgenos tienen que estar visibles antes de que el cliente pida: lo explicamos en alérgenos en la carta.
2. Horario, dirección y cómo llegar
Horario por días, con los cierres semanales claros, y la dirección con un enlace al mapa. Si tienes terraza, aparcamiento o acceso sin escalones, dilo aquí: son razones para elegirte.
3. Una forma de pedir o de venir
Si haces comida para recoger, un botón de pedir que lleve a la carta con carrito y hora de recogida. Si trabajas con reservas, la forma de reservar que uses: un teléfono, un formulario o un sistema externo. Lo que no puede pasar es que el cliente tenga que buscar cómo contactar.
4. Fotos reales
Del local y de los platos, con luz natural y sin filtros exagerados. Una foto de banco de imágenes queda bonita, pero puede generar desconfianza en cuanto el cliente compara con lo que le sirves.
5. Que cargue rápido en el móvil
Imágenes comprimidas, nada de vídeos automáticos en la portada y ninguna ventana que tape la pantalla. Pruébala tú con datos móviles y poca cobertura antes de darla por buena.
Lo legal: titular, privacidad y cookies
Una web de un negocio no es solo escaparate: también tiene que dar cierta información. Las básicas:
- Quién eres. La Ley de servicios de la sociedad de la información obliga a que los usuarios puedan acceder de forma permanente, fácil, directa y sin coste a tu nombre o denominación social, tu domicilio, tu dirección de correo electrónico y tu número de identificación fiscal, entre otros datos. Si eres una sociedad, también los datos de su inscripción en el Registro Mercantil.
- Precios claros. La misma ley exige, cuando la web hace referencia a precios, información clara y exacta sobre el precio, indicando si incluye o no los impuestos aplicables.
- Privacidad. Si recoges datos personales con un pedido o un formulario, el RGPD pide que, en el momento de obtenerlos, informes de la identidad y los datos de contacto del responsable y de los fines del tratamiento, entre otras cosas.
- Cookies. Para usar cookies que no sean estrictamente necesarias, necesitas el consentimiento del usuario después de haberle dado información clara y completa sobre su uso.
Los textos legales tienen que reflejar tus datos y lo que haces de verdad con ellos: copiarlos de otra web no sirve.
Lo que suele sobrar
- Una portada con solo una foto grande y el logo, sin carta ni horario a la vista.
- Textos largos sobre la filosofía de la casa antes de la información útil.
- Un vídeo de fondo que tarda en cargar y consume datos.
- Un formulario de contacto como única vía: hay quien prefiere llamar o escribir un mensaje.
- Reservas o pedidos que sacan al cliente a otra web con otro diseño y otra carta.
La ficha de Google va con la web
Para un restaurante, el Perfil de Empresa de Google es tan importante como la web, porque es lo que aparece en el mapa. Google lo presenta como la forma de mostrar tu carta, aceptar reservas y pedidos online y facilitar que los clientes pidan para llevar o coman en el local. Ojo con un detalle: según su propia ayuda, los pedidos de comida desde el perfil a través de proveedores asociados están disponibles para comercios de Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos, Japón y el Reino Unido. Si tu local está en España, no cuentes con esa vía: el pedido directo tendrá que llegarte por tu web o por teléfono.
Lo práctico:
- Reclama la ficha y mantén el horario al día, incluidos los festivos.
- Enlaza tu web y tu carta desde la ficha.
- Usa el mismo nombre que en el escaparate y en la web: Google pide que coincida con el nombre real de la empresa.
- Responde a las reseñas; tienes ideas en cómo conseguir reseñas en Google.
- Sube fotos propias de vez en cuando.
Cómo mantenerla al día sin dedicarle horas
Una web de restaurante se queda desactualizada cuando cambiar un precio exige llamar a alguien o entrar en un gestor que nadie recuerda cómo funciona. La solución es que la web no tenga una carta propia, sino que lea la misma ficha de producto que usas en el TPV y en la carta QR. Así el cambio se hace una vez, en el sitio donde ya trabajas.
Lo mismo con los pedidos: si el pedido de la web entra en el sistema como una comanda más, nadie tiene que copiarlo a mano ni vigilar un correo. Cómo montar ese canal, en pedidos online para tu restaurante.
Y el dominio: en cuanto la web esté estable, ponle el tuyo (turestaurante.com). Es lo que la gente recuerda y lo que imprimes en tarjetas y escaparate. Comprueba que el sistema que elijas permita usarlo.
Qué incluye «Mi web» de isoMenú
«Mi web» es la web del restaurante en isoMenú: coge la carta en tiempo real, con carrito y pedidos que entran en el mismo TPV. Un restaurante nuevo empieza con su web preparada en borrador y con su dirección; la editas por campos, la guardas en borrador y la publicas con un botón aparte.
Puedes añadirle tu propio dominio. La dirección que te da isoMenú no desaparece, porque es la que llevan impresa los QR que pones en las mesas, y la conexión del dominio la hace una persona, no es automática. La web incluye una página de aviso legal y privacidad con los datos del titular que rellenes; si faltan, la propia página avisa de que están pendientes de completar.
Los pedidos desde la web están en el plan Premium, 49 € al mes + IVA: el cliente elige la hora de recogida y paga al recoger en el local, y el pedido entra en el TPV. No hay pago en línea ni reparto a domicilio.
Fuentes consultadas
Comprobadas el 11 de octubre de 2026. Enlazamos la fuente original para que puedas consultar el texto vigente.
- Ley 34/2002, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (texto consolidado). BOE.
- Reglamento (UE) 2016/679, Reglamento general de protección de datos. BOE (DOUE).
- Perfil de Empresa en Google: soluciones para restaurantes. Google.
- Directrices para mostrar adecuadamente tu empresa en Google. Google.
Preguntas frecuentes
¿Necesito una web si ya tengo la ficha de Google y redes sociales?
La ficha y las redes te dan visibilidad, pero no controlas del todo cómo muestran tu carta ni cómo se pide. La web es el sitio donde la carta completa, los precios y la forma de pedir están como tú quieres, y es a donde debe enlazar tu ficha de Google.
¿Es mejor poner la carta en PDF o como página?
Como página. El PDF obliga a descargar y a hacer zoom en el móvil, no se puede filtrar por alérgenos y hay que rehacerlo con cada cambio. Una carta como página se lee con el pulgar y, si está conectada a tu sistema, se actualiza sola.
¿Qué información legal debe tener la web de un restaurante?
Como mínimo, los datos del titular (nombre o razón social, domicilio, correo y NIF), información clara de precios indicando si llevan impuestos, la información de privacidad cuando recoges datos y el consentimiento para las cookies que no sean estrictamente necesarias.
¿Puedo usar mi propio dominio con una web hecha con un sistema de restauración?
Depende del sistema, y conviene exigirlo. Con tu dominio la gente recuerda tu dirección y la puedes imprimir en el escaparate. En isoMenú puedes añadir tu dominio a la web; la conexión del dominio la hace una persona.