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Pedidos online sin comisiones de plataforma: tu canal propio

· 7 min de lectura · isoMenú

Portada gráfica de isoMenú: un diagrama de pasos encadenados sobre fondo negro verdoso con detalles en verde lima, con el titular del artículo

Recibir pedidos online sin pagar comisión a una plataforma de reparto es posible si el cliente pide desde tu propia web: el pedido entra en tu sistema y ninguna plataforma se queda un porcentaje por intermediar. A cambio, asumes tú lo que hace la plataforma: que la gente conozca tu canal y, normalmente, que venga a recoger. Compensa sobre todo con los clientes que ya te conocen, y funciona si el pedido llega solo a cocina, la carta está al día y la recogida es puntual.

Qué significa «sin comisiones» y qué no

Conviene separar tres costes que a menudo se mezclan:

  • La comisión de la plataforma. Un porcentaje de cada pedido que se queda el intermediario por ponerte delante de sus usuarios y, si lo contratas, por repartir. Crece con cada venta.
  • El coste del software. Lo que pagas por tener carta, carrito y pedidos en tu web. Pregunta siempre si es una cuota fija o si además cobra algo por pedido.
  • El coste del cobro. Si el cliente paga con tarjeta, la entidad que procesa el pago cobra su tarifa, con plataforma o sin ella.

«Sin comisiones» quiere decir, en la práctica, quitar la primera. La diferencia no está en un pedido suelto, sino en el mes: una comisión porcentual se paga en cada pedido, mientras que un coste fijo se reparte entre todos. Cuantos más pedidos lleguen por tu canal, menos te cuesta cada uno. Haz la cuenta con tus números reales antes de decidir.

Cuándo compensa cada canal

Las plataformas hacen algo que tu web no hace: te enseñan a gente que no te conocía y, si lo contratas, reparten. Si dependes del reparto a domicilio y no tienes repartidores, hoy las necesitas. Si buena parte de tus pedidos para llevar son de clientes del barrio que ya te conocen, pagar una comisión por cada uno de esos pedidos es ceder margen sin necesidad.

Por eso, en un local pequeño, puede tener sentido una estrategia mixta: la plataforma como escaparate para captar clientes nuevos y el canal propio para los que repiten, donde el pedido te sale más barato y el contacto con el cliente es tuyo.

Cómo funciona un canal de pedidos propio

Un pedido para recoger desde tu web sigue este camino:

  1. El cliente abre tu web y ve la carta con fotos, precios, alérgenos y extras.
  2. Añade platos al carrito, con cantidades, extras y notas.
  3. Elige la hora a la que pasará a recoger.
  4. Confirma con sus datos de contacto y ve el resumen del pedido.
  5. El pedido entra en tu sistema como una comanda más y sale a cocina o barra sin que nadie lo teclee.
  6. El tique de cocina lleva la hora de recogida bien visible.

El paso 5 es el que separa un canal útil de uno que da trabajo. Si el pedido llega por correo o a una pantalla aparte y alguien tiene que copiarlo al TPV, en hora punta es fácil que se pierda o llegue tarde. Lo contamos con más detalle en cómo organizar las comandas de cocina.

Lo que necesita tu carta para vender online

  • Estar al día. Si un plato se acaba, tiene que poder retirarse al momento, o venderás lo que no tienes.
  • Elegir qué se puede pedir. No todo lo que enseñas en la carta viaja bien. Decide qué platos se pueden pedir para llevar.
  • Extras claros. Lo que el cliente puede añadir o quitar, con su precio.
  • Alérgenos en cada plato. En un pedido online nadie puede preguntar al camarero. El Reglamento (UE) 1169/2011 lo deja claro para la venta a distancia de alimentos no envasados: los alérgenos tienen que estar disponibles antes de que se realice la compra. Y la norma española añade que todas las menciones obligatorias deberán estar disponibles en el momento de la entrega. Más en alérgenos en la carta.
  • Precios coherentes con la sala. Si en la web cobras distinto que en el local, que sea una decisión, no un descuido.

Cómo conseguir que los clientes lo usen

Montar el canal es la parte fácil. Lo difícil es cambiar el hábito de quien ya pide por una aplicación. Lo que funciona:

  • Dilo en el local. Un cartel en la barra y una tarjeta en cada pedido para llevar: «la próxima vez, pide aquí».
  • Enlázalo desde tu ficha de Google y desde tus redes. Tienes más ideas en qué debe tener la web de un restaurante.
  • Dale una razón. No hace falta un gran descuento: un detalle con el primer pedido por la web o un plato que solo esté en tu canal.
  • Cuida la recogida. Que el pedido esté listo a la hora que eligió el cliente. Así es más fácil que repita.
  • Usa el correo con cuidado. La ley prohíbe enviar publicidad por correo electrónico que no haya sido solicitada o expresamente autorizada por el destinatario. Hay una excepción para tus propios clientes, cuando ya existe una relación contractual previa y les escribes sobre productos similares a los que te compraron, si obtuviste sus datos de forma lícita y solo si les ofreciste oponerse al recoger sus datos y se lo ofreces de nuevo en cada envío.

Errores frecuentes

  • Montar el canal y no contárselo a nadie.
  • Aceptar pedidos a horas en las que cocina no puede asumirlos. Define un horario de pedidos realista.
  • Una carta online distinta de la de sala, con precios que no coinciden.
  • No mirar el canal durante el servicio: un pedido sin atender puede ser un cliente que no vuelve.

Cómo funcionan los pedidos en isoMenú

Los pedidos desde la web están en el plan Premium, 49 € al mes + IVA. La web del restaurante coge la carta en tiempo real, con carrito y pedidos que entran en el mismo TPV. Tú eliges qué platos se pueden pedir por internet, porque ser visible en la carta y ser pedible son cosas distintas, y, si fijas un horario de pedidos, solo se aceptan dentro de él.

El cliente elige la hora de recogida y paga al recoger en el local: no hay pago en línea ni reparto a domicilio. Los importes los pone el servidor, no el navegador, así que nadie puede cambiarse un precio desde su móvil. El pedido entra en el TPV; al aceptarlo va a cocina y se cobra como cualquier comanda, y si prefieres que se acepten solos, puedes activarlo. La comanda se reparte entre cocina y barra igual que la del camarero.

Un detalle para que no haya sorpresas: la prueba de 14 días trae lo mismo que el plan Pro (carta, TPV, caja, comandas e impresión), pero no los pedidos por internet, que son lo que añade el Premium.

Fuentes consultadas

Comprobadas el 11 de octubre de 2026. Enlazamos la fuente original para que puedas consultar el texto vigente.

Preguntas frecuentes

¿«Sin comisiones» significa que no pago nada por pedido?

Significa que ninguna plataforma se queda un porcentaje de cada venta por intermediar. Sigues pagando el software de tu canal (pregunta si es una cuota fija o si cobra algo por pedido) y, si el cliente paga con tarjeta, la tarifa de la entidad que procesa el pago.

¿Puedo tener pedidos propios y seguir en las plataformas de reparto?

Sí, y en un local pequeño puede tener sentido: la plataforma como escaparate para captar clientes nuevos y el canal propio para los que ya te conocen. Lo importante es que la carta y los precios estén controlados en los dos sitios.

¿Cómo se entera cocina de un pedido hecho por la web?

En un sistema integrado, el pedido entra como una comanda más y sale en la impresora o la pantalla de cocina con la hora de recogida visible. Si tu canal manda un correo que alguien tiene que copiar al TPV, en hora punta es fácil que falle.

¿Puedo enviar ofertas por correo a quien me ha pedido por la web?

Solo si te lo ha autorizado expresamente o, siendo ya tu cliente, si le escribes sobre productos similares a los que te compró, obtuviste sus datos de forma lícita y le ofreciste oponerse al recoger sus datos y en cada envío.

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